LÍNEA DE ARABIA SAUDITA
- relacionesinternac50
- 25 oct 2023
- 6 Min. de lectura
María Martínez Fernández, Stefanny Nagely Melo Camacho Y Laura Soriano López
Línea Arabia Saudita
“The Line" de Arabia Saudita es una ciudad que se ubica en el noroeste de Arabia Saudí.
Esta es una estructura arquitectónica que aún está en construcción y se estima que estará
terminada alrededor de 2030. The line es un proyecto bastante arriesgado y costoso que se
presentó en 2021 y en el que el país invertirá según su presupuesto inicial alrededor de
500.000 mil millones de dólares. El proyecto se inició por iniciativa del príncipe heredero
Mohammed bin Salman para el desarrollo del país y se financiará gracias al Fondo de
Inversión Pública del mismo.

National Geographic “The line”.
Se ubica entre las las montañas de NEOM hasta el Mar Rojo, atravesando numerosos
kilómetros de valles desérticos y se extiende a lo largo de 170 kilómetros en una superficie
de tan solo 34 kilómetros cuadrados. Además, se eleva a 500 metros del nivel del mar y
tiene un ancho de 200 metros con una estructura formada por dos líneas paralelas que
están conectadas entre sí por pasarelas. Asimismo, esta infraestructura pretende albergar a
9 millones de personas en sus instalaciones.
Cabe destacar que el proyecto Neom, no es solo la megaciudad The Line, sino que forma
parte de una proyecto mayor que contará con otras ciudades y centros turísticos en un área
de 26.500 kilómetros cuadrados en la zona que limita al sur con el Mar Rojo y al oeste con
el Golfo de Aqaba. La empresa encargada de crear Neom está dirigida por Nadhmi Al-Nasr
y según su desarrollador el proyecto consta de al menos 10 regiones más como The Line.
Un ejemplo es Oxagon, una ciudad portuaria en forma de octágono ubicada en el Mar Rojo,
en el extremo sur de la región.
Por el momento, The Line promete mantener un sistema de transporte no contaminante,
sostenible, sin emisiones de carbono y sin tráfico. Por lo que los ciudadanos ahorrarán una
gran cantidad de dinero en los seguros, estacionamientos y en el mantenimiento de los
vehículos además de el precio del combustible.
La ciudad promete ser el lugar perfecto para llevar una vida saludable gracias a sus
espacios abiertos ya que estos mejorarán notablemente la calidad del aire.
Por otro lado, “The Line” ostentará una tecnología nunca antes vista que pretende proveer a
los futuros habitantes de la ciudad las mayores comodidades como por ejemplo:
- Acceso a la naturaleza
- Aire limpio
- Más tiempo de ocio
- Un clima perfecto todo el año

Arabia Saudí comienza a construir The Line, una ciudad de 170 kilómetros de largo.
Sin embargo, son varias las fuentes que afirman tajantemente que esta utópica ciudad sí
tendrá un gran impacto medioambiental.
En adición a lo anterior, hay un reciente estudio publicado en la revista Nature dirigido por
Rafael Prieto-Curiel y Dániel Kondor, Arguments for building The Circle and not The Line in
Saudi Arabia (Argumentos para construir El Círculo y no La Línea en Arabia Saudí), ha
destacado algunos motivos negativos por los que vivir en esta ciudad futurista se convertiría
en todo un infierno.
En principio, los expertos destacan que construir una ciudad de cero supone una ventaja
que se pueden desarrollar y organizar de la forma más eficiente posible que, según se
indica en el estudio “Todos los problemas de planificación urbana que sufrimos a diario
podrían solucionarse si empezáramos todo de nuevo”.
De hecho, se puede plantear construir una ciudad eficiente y sostenible, con un sistema de
transporte de alta velocidad en su inicio, con cero automóviles, sin emisiones de carbono,
con inteligencia artificial, todos estos factores a tomar en cuenta que hacen de The Line una
ciudad moderna y futurista, que tiene como objetivo albergar a millones de personas en tal
solo unos años.
Sin embargo, esta ciudad, que comenzó sus trabajos de excavación en octubre de 2022,
tiene varios problemas que se han planteado y a la vez, unificado en el mencionado estudio
que supondrá un quebradero de cabeza para sus habitantes. A continuación, se presentan
los siguientes problemas:
- Una ciudad 'en línea' en vez de 'en círculo': 170 km de longitud
"Se planea que la ciudad sea increíblemente larga, extremadamente alta y
sorprendentemente densa", según se indica en el estudio, donde se indica que los
edificios serán más altos que el Empire State.
Con estas características, los investigadores destacan el motivo por el que las
ciudades tienden a estar construidas en círculo en lugar de en línea: el transporte, la
conectividad, la accesibilidad a los servicios o al empleo... todo ello se complica en
una ciudad de 170 km en línea recta.
- El problema de la distancia
Para entender lo que esta distancia significa, se puede ejemplificar con la ciudad de
Johannesburgo: “Aunque The Line ocupa solo el 2% de la superficie de
Johannesburgo, si elegimos dos personas al azar en Johannesburgo, solo están
separadas por 33km”.
De este modo, en la ciudad futurista de Arabia Saudí, las personas están lo más
lejos posible del resto de habitantes: “Considerando que una distancia caminable es
de un kilómetro, en The Line, solo el 1,2% de la población está a poca distancia de
los demás.
En conclusión, aunque las necesidades básicas podrían cubrirse en cinco minutos
de distancia, los desplazamientos al colegio, al trabajo o a las actividades de ocio
dependerían obligatoriamente del transporte público, ya que está concebida para
que no existan los vehículos propios.
- El desafío del transporte público
En la ciudad se pretende construir un transporte público ultraeficiente, sin necesidad
de usar automóviles, aunque esto plantea varios datos que también pueden ser un
problema.
“Necesita al menos 86 estaciones de tren para garantizar que todos estén a poca
distancia de una estación. Pero con tantas estaciones, los trenes se detienen con
demasiada frecuencia, lo que reduce su velocidad promedio y pasan demasiado
tiempo en las estaciones”, según lo indica el estudio .
Esto hará que, para viajar entre dos estaciones elegidas al azar, se necesite un
promedio de 60 minutos. Además, con solo 86 estaciones, las personas tendrán que
caminar desde su origen hasta la estación “más cercana”, en promedio, más de 1,3
km por cada viaje.
“Independientemente de la cantidad de estaciones en The Line, al menos el 47% de
la población tendrá un viaje de más de 60 minutos”, se matiza.
- El crecimiento demográfico
Otros de los puntos que se recogen en el estudio es la ambición por conseguir una
demografía enorme de 9 millones de personas, sobre todo, por la forma en la que se
conseguirían atraer tantos millones de personas en un país de tamaño pequeño
como lo es Arabia Saudí.
Por un lado, una población más pequeña de los 9 millones implicaría una
infraestructura que se ha construido utilizada por debajo de su capacidad, es decir,
“llegar a menos personas a poca distancia y menos usuarios del transporte público”.

Este proyecto no solo plantea problemas logísticos, sino también de recursos.
Según el príncipe de Arabia Saudí, The Line será una ciudad totalmente autosuficiente y
sostenible para el medio ambiente, con las mínimas emisiones de CO2.
Sin embargo actualmente Arabia Saudí importa el 80% de la comida que consume por,
entre otros motivos, el tema del agua.
Es un territorio desértico y la mayoría del agua sale de plantas de desalinización que utilizan
hidrocarburos, un proceso muy contaminante.
En The Line habrá invernaderos con suficiente capacidad para toda la población, pero, ¿De
dónde saldrá el agua?
Además se debe plantear la financiación, según Trading Economics, el 46% del GDP del
país viene de la exportación de petróleo, y aún con estos datos, el príncipe prometió en
2016 la no dependencia de la economía en él para 2030. Pero si esto se cumple, la
financiación de La Línea no sería posible.
Otra de las preocupaciones de la comunidad medioambiental es la propia construcción de
NEOM, se teme que podría ser un desastre para el entorno.
Por esto, al príncipe se le acusa de greenwashing y de pretender lavar la imagen del país,
anteriormente con deportes, celebridades y turismo, y ahora con NEOM.
Los interesados tras la construcción de The Line promocionan la ciudad como casi un
paraíso en la tierra, espacios dedicados a la naturaleza, no contaminación, siempre hará
buen tiempo y no habrá coches ni tráfico, idílico obviando que los habitantes consistirán de
billonarios y turistas ricos que puedan costearse la estancia; por otro lado habrá gente del
estrato social bajo para servirles, derivando en la inevitable formación de ghettos, como
pasa hoy día en Dubai.
La realidad es una muy diferente a lo que el príncipe y otros principales inversores quieren
hacer ver, Arabia Saudí es un país pobre en derechos humanos y libertades.
Sin ir más lejos, en 2020 Abdul Rahim Ahmad Mahmoud al-Hwaiti, miembro del pueblo
nómada Huwaitat fue asesinado por las fuerzas de seguridad por negarse a ceder territorio
para la construcción de la megaciudad. Rahim sube un vídeo a Youtube el 12 de abril de
2020, cuando las autoridades intentaron desalojarlo de su casa, al día siguiente fue
ejecutado allí mismo.

Últimas imágenes de Abdul con vida
La construcción de The Line ya se ha cobrado una víctima mortal y otras tantas colaterales,
sin mencionar la catástrofe medioambiental a la que se enfrenta de ser siquiera posible su
construcción eficaz.



Comentarios