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CONCIENCIA ALIMENTARIA

Redactado por: Stefany Nagely Melo Camacho, María Martínez Fernández y Laura Soriano López


La relación entre la industria cárnica y la pesquera abarca una serie compleja de

consideraciones que van más allá de la mera producción de alimentos. Estos dos sectores,

esenciales para la seguridad alimentaria y la economía global, comparten desafíos y

oportunidades que afectan tanto al medio ambiente como a la salud humana.


Desde la sostenibilidad de los recursos naturales hasta las implicaciones económicas y

nutricionales, explorar la conexión entre la producción de carne y pescado proporciona una

perspectiva completa sobre cómo nuestras elecciones alimentarias pueden tener impactos

significativos en varios aspectos de la sociedad y el ecosistema.


Es frecuente definir la pesca industrial como aquella que realizan los barcos que tienen

como finalidad hacer grandes capturas de peces para su comercialización como actividad

rentable, sin embargo esto puede resultar confuso ya que a este término se le asocia más a

la pesca comercial, pero ¿hay otras formas de entender esta denominación?


La pesca industrial es una actividad pesquera de tipo extractiva, realizada por armadores

con embarcaciones de eslora superior a 18 metros, que permiten la pesca de arrastre,

palangre y cerco usando sistemas que incorporan mejor tecnología, pudiendo capturar gran

cantidad de recursos pesqueros que se distribuyen y comercializan. España es junto a

China, Japón y Corea del Sur una de las líderes mundiales de pesca industrial.


Por otro lado, las diversas actividades de la industria pesquera implica múltiples problemas

hacia la supervivencia de la fauna marina y también es uno de los responsables del cambio

climático. La sobreexplotación de los mares y los océanos está dejándolos sin peces

manifestándose así la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en los últimos informes,

y también este reclama un modelo de pesca sostenible para garantizar la supervivencia de

las especies y la actividad pesquera.


LA PROBLEMÁTICA DE LA ACTIVIDAD PESQUERA:


- Prácticas de sobrepesca

- Contaminación del agua, que acaba con las especies, por ejemplo mediante la

captura incidental de especies amenazadas como la mantarraya, tiburones, etc.

- Daña importantes ecosistemas marinos

- Amenaza la soberanía alimentaria de las poblaciones costeras


Por su parte, es importante también conocer la diferenciación de estás prácticas que

representan una problemática desde el punto de vista del consumidor, que es el pescado de

piscifactoría y el pescado salvaje, ya que el pescado de piscifactoría son todas las especies

comestibles de pescados, mariscos y cefalópodos provenientes de granjas acuícolas donde

se controla la alimentación, la salud y la reproducción de estos animales. En cambio, el

pescado salvaje se obtiene de la naturaleza mediante la pesca tradicional. Sin embargo,

estos dos tipos de peces implican unas diferencias nutricionales entre el pescado de

piscifactoría y el salvaje, ya que el pescado salvaje tiende a ser más rico en ciertos

nutrientes como el hierro, zinc y calcio en comparación con el otro tipo de pescado.

También, hay otra diferenciación en la textura y sabor de un pescado y sabor porque el

pescado salvaje a menudo tiene una textura más firme y un sabor más intenso en

comparación con el pescado de piscifactoría que puede tener una textura y un sabor más

suave debido a la alimentación artificial y controlada.



Por otro lado,el sector cárnico es uno de los sectores más contaminantes y que más

contribuye al cambio climático según la Organización de las Naciones Unidas para la

Alimentación y la Agricultura (FAO), incluso llega a emitir más gases de efecto invernadero

que todo el transporte mundial junto.


La industria cárnica está considerada una de las menos sostenibles ya que es la mayor

causa de la destrucción de ecosistemas, esto se debe a que aproximadamente el 83% de

las tierras de cultivo globales se destinan a la obtención de los productos cárnicos según la

universidad de Oxford.


Este espacio se distribuye entre los lugares que se utilizan para el pastoreo de los animales

rumiantes y en los terrenos de cultivo que se destinan a los cultivos para la posterior

elaboración de piensos. Asimismo, se destruyen muchas hectáreas de selvas tropicales

para la obtención de la carne, la cual es responsable a nivel mundial del 41% de la

deforestación.


Sin embargo, siempre se le ha atribuido a la industria papelera la responsabilidad de las

causa de la deforestación cuando solo es el 13% de la tala la que se destina a la fabricación

de papel, cartón y la obtención de madera.


El problema de la deforestación a causa de la industria cárnica no solo es asunto de unos

países determinados sino que están todos implicados de un modo u otro.

El mayor ejemplo lo podemos encontrar en Brasil que es uno de los mayores exportadores

de ternera de Europa, lo cual justamente coincide con ser junto con La República

Democrática del Congo el 46% de la pérdida de bosques primarios tropicales.


Otro punto a destacar son los gases de efecto invernadero que produce esta industria, los

cuales se contabilizan entre un 30 y 40%, lo que es considerablemente mayor si lo

comparamos con el 10 y 50 veces menos por los productos vegetales.


En Oxford calcularon que el uso de tierras agrícolas podría reducirse un 76%, un área

equivalente al tamaño de los Estados Unidos, China, Australia y la Unión Europea juntos.

La búsqueda de alternativas sostenibles y nutritivas a la carne convencional ha llevado a la

consideración de una fuente alimentaria sorprendente: los insectos. En un mundo donde la

producción de carne tradicional enfrenta desafíos significativos en términos de

sostenibilidad ambiental, consumo de recursos y preocupaciones éticas, los insectos

emergen como una opción intrigante y viable.


Aunque pueda parecer innovador, no son pocos los pueblos que a lo largo de su historia

han, y siguen confiando en los insectos como base proteica. A medida que la conciencia

sobre la importancia de una alimentación más sostenible crece, la consideración seria de

los insectos como una fuente nutritiva podría revolucionar la forma en que abordamos la

producción de alimentos y nuestro consumo de proteínas en el futuro.


Pueden ser manufacturados como base de ciertos productos, un método muy extendido es

molerlos para hacer harina y luego pan con un alto aporte proteico; los grillos por ejemplo

contienen alrededor del 60-70% de proteína en peso seco.


Con su baja tasa de contaminación medioambiental y rápida reproducción, la

industrialización de insectos como comida podría ser parte de la solución al hambre en el

mundo.




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