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DESASTRES METEOROLÓGICOS

Autores: Álvaro Villanueva García, Pablo Pérez Costa, M.ª Dolores García

Del Baño.

Los desastres meteorológicos pueden tener un impacto significativo en el

desarrollo sostenible. Los desastres meteorológicos extremos como las

sequías o las tormentas costeras, el aumento de las emisiones de carbono y la

falta de resiliencia climática, son algunos de los principales riesgos que

amenazan la estabilidad mundial; así como los desastres naturales, las

inundaciones, los terremotos y los huracanes, pueden causar daños a la

infraestructura, la agricultura y la economía de una región. Además, los

desastres naturales pueden tener un impacto negativo en la salud y el

bienestar de las personas, especialmente en las comunidades más

vulnerables. Según un informe interinstitucional coordinado por la agencia de

las Naciones Unidas, no actuar contra el cambio climático pone en peligro

nuestra vida y debilita los esfuerzos mundiales para hacer frente al hambre, la

pobreza y la mala salud, mejorar el acceso al agua potable y la energía y

muchos otros aspectos de la Agenda 2030.


Dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030,

hay varios objetivos que se asocian a la gestión de desastres naturales:


El Objetivo 13, está enfocado en la Acción por el Clima, tiene como finalidad la

toma de medidas inmediatas para combatir el cambio climático y sus efectos.

Los desastres meteorológicos suelen estar asociados con este cambio, por lo

que resulta necesario trabajar en estrategias de mitigación y adaptación para

disminuir su impacto.

El Objetivo 11, está dedicado a Ciudades y Comunidades Sostenibles, se

concentra en hacer que los espacios urbanos sean más inclusivos, seguros,

resistentes y sostenibles. Esto supone una planificación urbana que prevenga y

responda adecuadamente a desastres naturales.


Además, el Objetivo 15, está orientado a la Vida de Ecosistemas Terrestres,

busca proteger, restaurar y fomentar un uso sostenible de los ecosistemas.

Esta acción puede contribuir a reducir ciertos desastres naturales.


Es importante que los proyectos de desarrollo tengan en cuenta los riesgos de

las amenazas naturales y se planifiquen en consecuencia. Las organizaciones

de desarrollo pueden usar herramientas para evaluar los riesgos naturales y

posibles compensaciones de mitigación. La evaluación de riesgos naturales es

fácil y muchas de las herramientas estándares usadas actualmente por

organizaciones de desarrollo en el diseño de proyectos pueden ser usadas

para evaluar riesgos naturales y posibles compensaciones de mitigación. Es fundamental que se promueva la participación de la gente en áreas vulnerables

durante el proceso de evaluación de riesgo. La gente vulnerable conoce y

comunica los riesgos si se les da la oportunidad.


Un ejemplo en el que la ONU proporcionó diversas ayudas tras un fenómeno

devastador fue en el del huracán Mitch, una de las tormentas más

devastadoras que impactó diversos países de América Central como Honduras,

Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Sus efectos incluyeron grandes

inundaciones, deslizamientos de tierra y una enorme destrucción, generando la

pérdida de vidas, el desplazamiento de miles de personas y considerables

daños materiales.


La intervención de la ONU, a través de agencias como la Oficina para la

Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), la Organización Mundial de la

Salud (OMS) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), fue crucial en la

respuesta humanitaria. Suministró ayuda de emergencia, equipamiento médico,

provisiones alimentarias, refugio y soporte logístico para satisfacer las

necesidades inmediatas de las comunidades afectadas.


Además de esta asistencia inmediata, la ONU colaboró en la fase de

reconstrucción a largo plazo. Trabajó en programas de desarrollo destinados a

mejorar la infraestructura, fortalecer la capacidad de recuperación de las

comunidades y contribuir a la recuperación sostenible de los países afectados.

Este caso es un claro ejemplo del papel de la ONU en la respuesta a desastres

meteorológicos, no solo en la provisión de ayuda inmediata, sino también en la

colaboración para la reconstrucción a largo plazo y la implementación de

medidas que reduzcan la vulnerabilidad ante eventos similares en el futuro.



Los desastres meteorológicos pueden ser causados por desastres naturales, y la relación que tienen estos con el desarrollo sostenible es clara. Los desastres naturales causan efectos negativos y perjudiciales en las zonas en las que se dan, pero dentro de lo malo siempre hay algo bueno, después de todo el daño causado a una zona por un desastre natural, esa zona puede ser utilizada de nuevo para comenzar un proyecto fomentando el desarrollo sostenible y atrayendo a nuevos perfiles de turistas.


Los desastres meteorológicos pueden ser un factor clave para el desarrollo sostenible, ya que puede incitarlo o por otra parte complicarlo y hacer que la difícil tarea de llevar a cabo distintas funciones para su correcto funcionamiento, los desastres meteorológicos actúan en su gran mayoría de veces en contra del desarrollo sostenible, más específicamente en contra del desarrollo de la sostenibilidad ambiental haciendo que la producción de actividades y el desarrollo de estas mismas se vea afectado y complicado a gran escala, aunque no siempre es así, ya que como se ha citado previamente en este mismo artículo, los desastres meteorológicos que tienden a crear desastre naturales al afectar a una zona pueden hacer que esa mismo lugar sea disponible para comenzar un proyecto a favor del desarrollo sostenible en esa misma ubicación para poder empezar de nuevo y avanzar progresivamente aprendiendo de los errores y haciendo que poco a poco la evolución y el descubrimiento de nuevos métodos para ayudar a la expansión del desarrollo sostenible sean posibles.




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