HACIA UN TURISMO SOSTENIBLE
- relacionesinternac50
- 21 nov 2023
- 4 Min. de lectura
Redactado por: Laura Soriano, María Martínez Fernandez y Stefanny Nagely Melo Camacho
El turismo es uno de los pilares de la economía de España. A partir el COVID-19, desde
2020 el aporte que el sector turístico le hace al PIB sobrepasa los 1.500 millones de euros,
una cifra a la que se le unen los más de 16.000 millones de euros que gastaron los
extranjeros en el país solo en 2020.
No obstante, aunque las cifras se presenten muy atractivas, en el día a día manifiestan
diversas consecuencias si pensamos en lo que se conoce como turismo de masas, que a
grandes rasgos se define como aquel que, en algunos casos, contribuye a deteriorar el
medio ambiente, a no generar las condiciones laborales más óptimas y a causar malestares
en la población local.
Además, se caracteriza por aglomerar cierto número de turistas en los mismos sitios:
barrios emblemáticos, monumentos, iglesias, playas, parques, etc.
El surgimiento del turismo en masa se produjo en la década de los años 50 y 70. Sus
receptores primarios fueron Alemania, Japón y Estados Unidos. En efecto, según los datos
de la Organización Mundial del Turismo (OMT) entre 1950 y 1975 las llegadas
internacionales de turistas pasaron de 25 a 222 millones, lo que significa que se
intensificaron en aproximadamente nueve veces. Sin embargo, es indudable que el turismo
de masas se ha transformado con el paso de los años, en el impulsor de la economía de
muchos países, pero su democratización no deja de arrojar resultados negativos.

Claves que gestionan los diversos países para controlar el turismo masivo
La manera de gestionar de estos países es controlar los flujos turísticos, la actividad de los
turistas y analizar con precisión sus pautas y comportamientos, por eso es que toman las
siguientes medidas de lo más variadas:
- Nueva Zelanda: Debido a sus impresionantes paisajes, es un destino muy popular
para el turismo y el año pasado recibió 3,8 millones de visitas, lo que afecta tanto a
la naturaleza como a las infraestructuras. A partir de octubre los turistas tendrán que
pagar una tasa de 20 euros para entrar al país.
- Bután, debido a que es un destino de lujo decidió claramente contra el turismo de
masas, así que para todo aquel que quiera visitarlo tendrá que pagar 250 euros al
día. Además, hay otra regla: el viaje tiene que ser reservado a través de una agencia
de turismo nacional.
- Boracay: En lugar de exigir altas tarifas de entrada, la isla filipina de Boracay optó
por cerrar temporalmente para permitir que se reparen algunos daños
medioambientales causados por el turismo masivo. Luego, volvió a abrirse para el
turismo pero con restricciones al número de visitantes y sin fiestas extravagantes.
- Machu Pichu (Perú), el Gobierno peruano ya limitó a 6.000 visitantes diarios, que
pueden pasar por las ruinas incas en dos turnos. Ahora intentan plantar más
limitaciones y en una primera fase de prueba los turistas sólo podrán ver el
impresionante conjunto de ruinas durante 3 horas.
Mientras que el turismo tiene muchos aspectos positivos como el intercambio cultural, el
crecimiento económico o la creación de empleo, también se deben reconocer sus efectos
negativos:
- Capacidad de carga, que es el número máximo de visitantes que puede tener un
lugar sin afectar a los habitantes locales o la infraestructura, el congestionamiento de
lugares turísticos llega a interponerse en la vida normal de la población.
- Empleo estacional, en ciudades directamente dependientes del turismo mucha gente
no tiene estabilidad salarial durante todo el año.
- La erosión cultural también llega a ser un problema, la sobrecomercialización y
priorizar a los turistas por encima de los residentes puede llevar a mermar la cultura
y tradiciones locales
- Subida de precios y gentrificación. En las zonas altamente turísticas el coste de vida
sube tanto que muchos de los locales se ven obligados a mudarse a otro lugar más
asequible, potencialmente cambiando el tejido social de la ciudad.
- La cuestión medioambiental no es menos, una parte importante de ello es el
transporte, según la Organización para el Transporte Sostenible Internacional
aproximadamente el 8% de las emisiones mundiales de CO2 vienen del turismo,
porcentaje del cual el 49% se debe al transporte. Pero esta no es la única
preocupación, hábitats enteros están en peligro por la poca conciencia social
alrededor del turismo.
Un evidente ejemplo de esto es Venecia, que ya es más una atracción turística de lo que es
una ciudad. Muchos venecianos han tenido que irse por la subida del coste de vida y los
que quedan se dedican en su mayoría al turismo. Siendo un lugar con tanto patrimonio
cultural como lo es, lo que es ahora Venecia es una imitación monetizable de su pasado y
tradiciones.

También cabe destacar que en los últimos años se han extendido varias forma de viajar
diferentes, una es el llamado Vanlife. Personas de todo el mundo han decidido dejar sus
vidas sedentarias atrás para convertirse en nómadas. Tanto coches como furgonetas,
autobuses, ambulancias y caravanas han sido modificadas para acomodarse a las
necesidades de una persona o incluso una familia y formar así un hogar permanente.
Lo cierto es que cuando se vive en un lugar con un consumo de energía limitado, se tiende
a ahorrar mucho más. Además de que la mayoría de estos vehículos cuentan con placas
solares para almacenar energía en baterías, que posteriormente se utiliza para cocinar,
cargar los dispositivos electrónicos o conectar la ventilación en algunos casos. Al ser
vehículos móviles, disponen de depósitos de agua limitados, lo que también provoca un
cuidado de ahorro de agua irremediablemente.

Otras formas de turismo sostenibles son el turismo cultural que es un turismo que se dedica
a conocer la historia, la gastronomía, la historia, el arte y las costumbres de otros lugares
para conocer formas diferentes de vida a las que muchas veces no estamos
acostumbrados. En el mundo hay 1,121 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad de
los cuales 44 se encuentran en España.
También podemos nombrar como alternativa el ecoturismo, el cual se caracteriza por ser
mucho más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Este gira en torno a la
naturaleza y es justo eso lo que buscan aquellos que se animan a realizar este tipo de
turismo. Además, los viajes incluyen aspectos pedagógicos a parte de la apreciación del
entorno y de las culturas de las diferentes zonas. También cabe mencionar que los
beneficios que se recaudan con estos viajes se utilizan con fines de conservación de la
zona y las organizaciones que se dedican a esto crean empleo con estos viajes culturales.



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