PÉRDIDAS Y BENEFICIOS DE LA GUERRA ENTRE ISRAEL Y HAMÁS
- relacionesinternac50
- 25 oct 2023
- 4 Min. de lectura
Martín Palomares y Emilio Serna
Consecuencias de la guerra entre Israel y Hamás
El ataque lanzado el sábado 7 de octubre de 2023 por parte de la organización terrorista
palestina Hamás ha tenido durísimas consecuencias en Israel, donde los últimos informes
gubernamentales hablan de más de 1.200 fallecidos, decenas de secuestrados y más de 2.500 heridos, la mitad de los cuales se encuentran en situación grave, muy grave o directamente en estado crítico.
En clave económica, las consecuencias de la ofensiva no han tardado en hacerse notar a nivel internacional, aunque de momento han sido relativamente manejables.
El barril de petróleo se encareció primero casi al 4%, un movimiento que desde entonces se
ha suavizado hasta el 2,5%. En cuanto a los mercados de valores, la Bolsa de Tel Aviv
experimentó un descenso del 5,6% a lo largo de la primera jornada de cotización tras el
estallido del conflicto, dia 9 de octubre de este mismo año. En los dos siguientes días de
negociación, el mercado no fue capaz de remontar el desplome, pero tampoco experimentó
caídas adicionales. También cabe recalcar que el dolar no ha sufrido apenas cambios respecto a su valor gracias a un fondo de reservas valorado en 30.000 millones de dólares.
Es de lógica saber que este conflicto, afectará gravemente a las economías de los países
involucrados pero también habrá cambios económicos a nivel global, de los cuales aún es
pronto para hablar de ellos. Lo que sí sabemos seguro es que después de este conflicto, el PIB de Israel puede verse reducido en más de un 10% y en Palestina casi la mitad de su
producción actual, es decir casi un 50% de reducción en su PIB.
Como bien está redactado anteriormente, lo más probable es que este conflicto no tenga un
gran impacto a nivel global, en lo que respecta a la economía, según afirmaba Janet Yellen, la
secretaria del Tesoro de Estados Unidos. “Los mercados bursátiles de todo el mundo han
ignorado en gran medida el conflicto. De hecho, Wall Street registró ganancias el martes
impulsadas en parte por una caída en los precios del petróleo”.

El desgaste económico en Cisjordania y Gaza
Conforme pasan los días, la guerra entre Israel y Gaza se recrudece y alimenta la angustia por
la pérdida de miles de vidas de civiles. La masacre del martes en un hospital de Gaza causó
cientos de muertos y está despertando una oleada de indignación en países árabes.
Ahora, al miedo a que la escalada de ataques continúe saldándose con muertes y una crisis
humanitaria en Gaza, se suma el temor a las consecuencias del conflicto para la economía
mundial, que todavía no se ha recuperado del golpe provocado por la guerra en Ucrania.
Hay que decir que el verdadero precio del conflicto lo pagan "los civiles" con sus vidas, tal y
como dijo la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, hace
unos días. Pero de prolongarse, las consecuencias de esta guerra podrían ser nefastas a nivel
global y truncar la recuperación de unas economías que ya se arrastran después de dos crisis; la del COVID-19 y la de la guerra en Ucrania.
Para el FMI todavía es demasiado pronto para estimar el impacto de la guerra. Lo que sí está
claro es que el conflicto añade "una nueva nube en el no muy soleado horizonte de la
economía global". Una nueva nube para un cielo ya bastante negro.
Por el momento, "el conflicto se percibe de manera local", aclara Judith Arnal, investigadora
sénior asociada en el Real Instituto Elcano y consejera independiente del Banco de España.
Mientras sea así, las consecuencias económicas tendrán un carácter más local. "Pero si esto
escala y pasa a ser global, las consecuencias económicas también serán globales", avisa. "Si
se circunscribe a Israel y Gaza a corto plazo, las implicaciones económicas globales serán
menores. Israel ha cerrado su yacimiento de gas en el Mediterráneo, y durante un tiempo
estará orientado al esfuerzo bélico por lo que ralentizará su actividad en startups tecnológicas", coincide Francesc Xavier Mena, profesor del Departamento de Economía,
Finanzas y Contabilidad de Esade.
También se ha de destacar que debido al conflicto provocado por el grupo terrorista Hamas
que lidera Palestina, ha dado lugar a una situación de incertidumbre económica debido a la
interrelación que existe entre el petróleo y los países involucrados, tanto Palestina como
Israel. Se sabe que estos países, no son fuentes principales de producción de petróleo, pero
provocarán un repunte aún mayor en los precios del barril del Brent, lo que de manera directa
o indirecta provocará mayor volatilidad en las Bolsas.
En general, analistas especializados en el ámbito económico dicen que el conflicto, aunque
sea grave, está muy localizado de momento en un punto concreto, por lo tanto, solo
aumentaría el riesgo y el pánico en los mercados si se unieran potencias y países como Irán,
Egipto, Siria entre otros. Si esto ocurriera, provocaría un gran impacto en la economía global,
dando lugar a una subida más contundente de los precios, en especial del petróleo, algo que
tendría efectos inmediatos y negativos para el crecimiento global y para la inflación,
agravando el problema económico que se está sufriendo hoy en día económicamente.
Entrando más a fondo en las consecuencias que acarreará el conflicto en el petróleo, se ha
producido una reacción en principio, bastante contenida de los mercados con un repunte en
los precios del petróleo de alrededor del 3%, fomentando una subida del precio también del
dólar al 0.5% y una ligera caída de las bolsas y de los tipos de intereses a largo plazo. Los
analistas esperan cierto aumento en la prima de riesgo, eso será hasta que los comerciantes
confíen en que el incidente no desencadenará una reacción en cadena y que los suministros de petróleo y gas de Medio Oriente no se verán afectados.
Actualmente, el mercado cree que es “poco probable” que el conflicto afecte a la oferta del
petróleo a corto plazo, pero eventualmente puede tener un impacto en la oferta y los precios.
Las amenazas a la oferta se han intensificado a medida que Arabia Saudita y Rusia recortaron
la producción, elevando los precios a cerca de 100$ el barril el mes pasado y aumentando las
presiones inflacionarias.



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