La crisis del imperio artificial
- relacionesinternac50
- 28 nov 2023
- 2 Min. de lectura
Una de las noticias más sorprendentes en los últimos días ha sido la destitución de Sam Altman de OpenAI, la empresa que cofundó junto a personalidades destacadas como Elon Musk, OpenAI, centrado en inteligencia artificial, ha estado en el centro de la última atención. La noticia de la salida de Altman de su propia empresa puede resultar impactante para muchos, pero el notable crecimiento de la compañía ha llevado a varios inversionistas, que respaldan su expansión, a entrar en la junta directiva. En 2019, OpenAI se sometió a una reestructuración con el objetivo de recaudar fondos para alcanzar sus metas. La decisión de separar a Sam Altman y otras figuras destacadas, como Greg Brockman, cofundador de OpenAI, proviene de esta junta directiva y los cambios implementados a raíz de la reestructuración. Greg Brockman, ante estos cambios, ha optado por abandonar la empresa.

Sam Altman nació en abril de 1985 en Chicago Con el tiempo decidió embarcarse en los estudios de informática en la Universidad de Stanford, pero al cabo de un tiempo concluyó que era mejor para él trabajar en un despacho y decidió entrar en el mundo de las empresas. Comenzó tomando las riendas de Loopt, un germen de red social basada en la ubicación con la que recaudó varias decenas de millones y se embolsó una suma más que respetable; aunque realmente este proyecto no cuajó como se esperaba. Más adelante empezó a trabajar con Y Combinator una importante aceleradora de startups tecnológicas lanzada en 2005 y que a lo largo de los años ha dejado su huella en proyectos como el de Airbnb, Dropbox o Coinbase, donde desempeñó un papel clave.

Todo esto nos lleva a una desembocadura clara y por la cual a día de hoy hay este revuelo en cuanto a la empresa. En 2019 decidió volcarse con OpenAI, organización que había ayudado a fundar años antes junto a otras figuras destacadas, como Elon Musk. Para Sam Altman la creación de OpenAI fue para la ayuda de los seres humanos, aunque también argumentó que está realmente limitada en relación a como puede ser el resultado final del proyecto OpenAI. Pero, como la inmensa mayoría de proyectos, todos tienen inconvenientes. Sin ir más lejos, el propio Elon Musk, que tuvo que hacerse a un lado de la junta en 2018 ante el riesgo de un conflicto de intereses con Tesla. A mediados de 2019 Microsoft anunciaba una alianza con OpenAI que contemplaba una inversión de mil millones, una inyección de recursos valiosa para competir en un sector en el que se miden otras grandes compañías, como Google.

Sin embargo, desde el 17 de noviembre fue destituido como ceo de la compañía por la junta de accionistas, lo que ha provocado renuncias en masa por parte de los trabajadores.
Sam Altman ha demostrado ser no solo un genio en los negocios y la inteligencia artificial, sino un líder tan inspirador que si él abandona un proyecto, todos sus trabajadores se van con él.
Nicolas Poyatos Saorín
Álvaro Turpín Pérez



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