Mundial de Qatar 2022: ¿Cómo afectó a la economía?
- relacionesinternac50
- 16 nov 2023
- 3 Min. de lectura

El 2022 fue testigo de la primera copa del mundo celebrada en Qatar, lo cual puede
parecer una gran innovación en cuanto a seguir expandiendo esta competición
alrededor del planeta. Pero el hecho de que no se haya vivido una copa del mundo en
tierras cataríes nos lleva a pensar en porqué no se había celebrado antes en Qatar; y, si
indagamos un poco, encontramos que Qatar no era un país en el que destacase su
economía por el mundo del fútbol. Entonces encontramos que para que se pudiera
celebrar dicha copa del mundo Qatar tuvo que hacer una inversión masiva para
construir todo lo necesario para poder acoger el mundial. El país catarí realizó una
inversión de hasta 220 millones de euros entre infraestructuras como estadios,
hoteles, actividades para el público... Una cifra extremadamente alta en comparación
con otras copas del mundo en las que “solamente” se gastaron alrededor de unos 20
millones de euros. Pero, ¿Por qué Qatar gastó tanto dinero en su copa del mundo?
Qatar está ubicado prácticamente en medio del desierto y el poder acoger un evento
de tal envergadura no sería nada fácil, por lo que Qatar necesitó una gran cantidad de
maquinaria entre grúas, camiones, etc. para la construcción de espacios públicos como
estadios o zonas de ocio. Se estima que se gastaron más de 6 mil millones de dólares
en la construcción y remodelación de los estadios. En total, son ocho recintos, de los
cuales seis se hicieron desde cero y los otros fueron reacondicionados encima de
instalaciones antiguas. Pero los gastos en la construcción de los estadios representan
solo el 3% del total, pero ¿En qué se invirtió el resto?
Uno de los proyectos más caros es una red de metro completamente nueva que costó
36 mil millones de dólares y va por alrededor de todo Doha por debajo del suelo. Una
red que se creó desde 0 y cuenta con 37 estaciones.
No contentos con esto también se creó una gran ciudad millonaria llamada Lusail. La
ciudad inteligente que el país árabe ha construido desde cero para el Mundial de
fútbol está a solo 15 kilómetros de Doha. Una gran urbe de 200.000 habitantes que,
además de la joya de la corona, el estadio en el que se jugará la final, ya cuenta con
todas las infraestructuras necesarias para vivir: zonas residenciales, hoteles de lujo,
centros comerciales, hospitales, centros de negocios, deportivos, colegios, mezquitas,
puerto marítimo y hasta campos de golf.
Sobre el papel todo parece correcto y que no hay ningún problema para nada, pero
evidentemente sí que los hubo. Para la construcción de estas enormes
infraestructuras, fueron migrantes al país asiático los que trabajaron para poder
crearlas a tiempo para la copa del mundo, los cuales trabajaron con pésimas
condiciones de seguridad arriesgando su vida prácticamente a cada momento; lo cual
provocó lo que era más que probable, la muerte de alrededor de 6500 migrantes que
trabajaban para el estado catarí. Esto provocó un gran revuelo a nivel mundial sobre lo
poco valorados que estaban siendo los trabajadores, además de que a Qatar parecía
no importarles las muertes porque no hacían nada al respecto para intentar redirigir la
situación
Una vez ya acabadas todas las infraestructuras y finalizado la copa del mundo, se
registró un beneficio de hasta 7500 millones de dólares, lo cual significa que se generó
más de 1000 millones de lo esperado; superando así los 5400 millones de dólares
generados en la última copa del mundo previa a la de Qatar.
Qatar, ubicado en medio del desierto, se enfrentó a desafíos significativos al organizar
un evento como la Copa del Mundo. Con una inversión de más de 6 mil millones de
dólares, se construyeron ocho estadios, siendo seis de ellos completamente nuevos y
dos remodelados. Sin embargo, solo el 3% del gasto total se destinó a los estadios. El
proyecto más costoso fue la construcción de una nueva red de metro subterráneo en
Doha, con un costo de 36 mil millones de dólares y 37 estaciones. Además, se creó la
ciudad de Lusail, con una inversión millonaria, que incluye el estadio de la final,
residencias, hoteles, centros comerciales y más. La construcción de estas
infraestructuras involucró a migrantes, enfrentando condiciones laborales peligrosas y
provocando la muerte de alrededor de 6500 trabajadores. Esto generó críticas globales
sobre la falta de valoración y seguridad para los trabajadores. A pesar de las
controversias, tras la Copa del Mundo, Qatar obtuvo un beneficio de hasta 7500
millones de dólares, superando las expectativas y generando más de 1000 millones
adicionales en comparación con la última Copa del Mundo.



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