LOS MOVIMIENTOS INDEPENDENTISTAS EN EUROPA
- relacionesinternac50
- 7 nov 2023
- 5 Min. de lectura
EL CONFLICTO NORIRLANDÉS UN CONFLICTO CENTENARIO QUE PARECE NO TENER FIN .
Redactado por Francisco José Medina Campoy
En el Reino Unido hay muchos nacionalismos dado que está dividido en 4 naciones
constitutivas: Inglaterra, Gales Escocia e Irlanda del Norte ,además de las
dependencias de la corona o territorios de ultramar.
En cuanto a movimientos independentistas destacan dos el escoces y el
norirlandés.
En este artículo nos centraremos en el movimiento independentista norirlandés, sus
distintas vertientes y la historia de este movimiento.
En el durante los siglos XVI y XVII se dio un proceso de colonización de ingleses y
escoceses en Irlanda siendo la más efectiva la de Ulster que es la actual Irlanda del
Norte haciendo que se multiplicaran los protestantes británicos en la zona
trasladando a la población autóctona católica que se mantuvo siendo mayoría en el
sur del país.

Fuente Enciclopedia Británica
Con esto llegamos a la independencia de Irlanda en 1921 y al pacto angloirlandés,
que estipulaba la división de la isla en dos el norte, que permanece en Reino Unido
y el resto de Irlanda que forma la República de Irlanda

Fuente masedimburgo.com
Desde entonces ha existido una frontera dividiendo la isla y un ánimo de los
católicos a ambos lados de la frontera por reunificar la isla. por estos motivos surgió
el IRA, un grupo paramilitar izquierdista irlandes que cometió los conocidos como
“troubles”. Los troubles duraron desde los 60s hasta el año 98 y consistieron en
numerosos atentados del IRA contra las fuerzas de seguridad británicas y en peleas
contra grupos unionistas radicales ,como el UDA y el LVF, estas confrontaciones
dividieron aún más el ya pequeño territorio de Irlanda del Norte.
Llegando al punto máximo de tensión el conocido como Bloody Sunday, el 30 de
enero de 1972, en el que catorce manifestantes fueron asesinados a tiros por el
Ejército británico, y el menos famoso 21 de julio, conocido como viernes sangriento,
en el que el IRA detonó veintidós bombas de forma casi simultánea, matando a
nueve personas.
Las tensiones se fueron rebajando desde entonces llegando a normalizarse la
situación mediante los acuerdos de Viernes Santo este acuerdo firmado el 10 de
abril de 1998 reconoce tanto la nacionalidad británica como la irlandesa en Irlanda
del Norte, permite una reapertura de la frontera en la isla de Irlanda y reconoce el
derecho de los habitantes de Irlanda del Norte a cambiar el estatus legal del
territorio por la vía democrática, legalizando la posibilidad de independencia y
adhesión a la República de Irlanda a través de mecanismos democráticos.
Desde entonces ha habido una relativa paz en Irlanda, aunque paz no significa
estabilidad tuvieron que esperar hasta 2007 para formar el primer gobierno tras el
acuerdo de Viernes Santo entre un unionista y un exmiembro del IRA.
El Brexit ha tenido un gran impacto en la región puesto que la mayoría de
norirlandeses votaron en contra esto supone un problema para Reino Unido puesto
que tiene que renegociar los acuerdos de Viernes Santo y establecer la nueva
frontera de que tipo será con la UE cosa que se ha alcanzado recientemente con el
protocolo de Irlanda del Norte.
Aún así el Brexit ha aumentado el fervor por la causa independentista como vimos
en las últimas elecciones en las que el Sinn Feinn brazo político del IRA ganó por
primera vez.

Fuente el electoral
La causa evidente de este auge del independentismo es el Brexit, ya que tiene un especial
impacto en la economía norirlandesa como podemos ver en este gráfico las dos economías
están profundamente ligadas entre sí y las mercancías hasta el Brexit pasaban sin problema
alguno así como las personas. En este gráfico podemos ver lo ligadas que están ambas
economías

Fuente el orden mundial
Ahora nos queda la pregunta de si el independentismo menguará tras el nuevo acuerdo
entre la UE y el Reino Unido o si en cambio la isla de Irlanda se unificará de nuevo tras más
de 100 años dividida.
EL ENIGMA BELGA: EXPLORANDO LOS CONTORNOS DEL INDEPENDENTISMO
Redactado por Oscar Saakes
Bélgica, un país conocido por su rica diversidad cultural, sus pintorescas ciudades
medievales y sus deliciosos chocolates, se encuentra a menudo inmerso en la compleja red
de las lenguas, la política y las divisiones regionales. En el centro de estas complejidades
se encuentra el debate en curso sobre el independentismo, un concepto que ha agitado a la
nación durante décadas.
La historia de Bélgica es una amalgama de diversidad y divisiones. Con sus dos principales
grupos lingüísticos, la comunidad flamenca de habla neerlandesa y la comunidad valona de
habla francesa, la nación ha estado durante mucho tiempo enredada en una batalla por el
reconocimiento lingüístico y la identidad cultural. El movimiento independentista en Bélgica
tiene sus raíces profundamente arraigadas en estas diferencias lingüísticas, que son el
mayor factor diferenciador. A lo largo de los años, el deseo de independencia ha sido a
menudo una respuesta del descontento derivado de las disparidades culturales, económicas
y políticas entre las dos regiones. Las regiones de Flandes y Valonia tienen identidades
culturales y lingüísticas contrastantes. En Flandes, en el norte, se habla principalmente
neerlandés, mientras que en Valonia, en el sur, se habla principalmente francés. Bruselas, la
capital, sirve como un puente bilingüe que une ambas regiones, reflejando la división
lingüística dentro del país. La cuestión central gira en torno a la percepción de un trato
desigual entre estas regiones. Los defensores de la independencia flamenca argumentan en
favor de una mayor autonomía, buscando abordar problemas de disparidad económica,
reconocimiento cultural y representación política. Por otro lado, el separatismo valón,
aunque menos pronunciado, tiene sus raíces en preservar la identidad de habla francesa y
proteger su patrimonio cultural.

Mapa político de la división territorial de Bélgica Fuente: turisbox.com
El panorama político de Bélgica es tan complejo como su diversidad lingüística. El país
opera bajo un sistema federal que otorga una autonomía sustancial a sus regiones. Sin
embargo, este acuerdo ha provocado a menudo tensiones entre las regiones de Flandes y
Valonia, así como desafíos para formar gobiernos federales debido a diferentes agendas
regionales. El surgimiento de partidos políticos regionalistas y separatistas, como la Alianza
Nueva Flamenca (N-VA) que aboga por la independencia flamenca y el Partido Popular por
la Libertad y el Progreso (PPFF) en Valonia, ha destacado aún más las fracturas en la
escena política belga. A pesar de estas fisuras, la política belga ha encontrado a menudo
una manera de resolver complicados compromisos, asegurando un equilibrio entre la
autonomía regional y la cohesión federal complicados de alcanzar.

Las disparidades económicas entre las regiones de Flandes y Valonia también han avivado
el discurso independentista. Flandes, con su robusta economía, su destreza industrial y sus
puertos, es considerado a menudo la potencia económica de Bélgica. En contraste, Valonia
ha enfrentado desafíos económicos con el declive de las industrias pesadas, lo que ha
llevado a tasas de desempleo más altas. Las cuestiones financieras han avivado debates
sobre la distribución de la riqueza, las políticas de impuestos y la asignación de recursos,
intensificando aún más el deseo de independencia entre algunos grupos que buscan un
mayor control sobre sus destinos económicos.

El camino hacia la independencia en Bélgica está lleno de desafíos muy diversos. Más allá
de las disparidades lingüísticas y económicas, las complejidades de separar dos regiones
históricamente entrelazadas plantean obstáculos significativos. Las cuestiones sobre el
destino de Bruselas, un núcleo bilingüe y multicultural, complican aún más el debate sobre
la independencia. Si bien la idea de una independencia completa puede parecer atractiva
para algunos, la práctica de desenredar un país tan profundamente integrado plantea
numerosas preocupaciones. Los problemas de gobernanza, recursos compartidos, deuda
nacional y el impacto en la membresía en la Unión Europea son todos desafíos que
cuestionan la viabilidad de una división. No obstante, el discurso sobre la independencia
sirve como punto de partida para diálogos necesarios sobre cómo abordar las disparidades
regionales, mejorar el gobierno y fomentar una sociedad belga más inclusiva y armoniosa.
Bélgica se encuentra en una encrucijada, lidiando con las complejidades de la autonomía
regional y la cohesión federal. La búsqueda de independencia, arraigada en disparidades
lingüísticas, culturales y económicas, sigue dando forma al panorama político del país.
Si bien el camino hacia la independencia puede parecer desalentador y lleno de desafíos, la
conversación en curso sobre este tema resalta la necesidad de que Bélgica encuentre un
delicado equilibrio que respete la diversidad regional a la vez que preserve la unidad de la
nación. Mientras Bélgica navega por estos caminos intrincados, la búsqueda de una
sociedad más inclusiva y equitativa sigue estando en primer plano. La resolución de estos
desafíos, ya sea a través de una mayor autonomía o una estructura federal redefinida,
desempeñará un papel fundamental en dar forma al futuro de esta nación, que es sede de
la Unión Europea y clave en el futuro de la política internacional, no sólo a nivel europeo, si
no también a nivel mundial.


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