CANADÁ E INDIA
- relacionesinternac50
- 31 oct 2023
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UN CONFLICTO DIPLOMÁTICO SIN PRECEDENTES
Redactado por: Inma Sánchez, Javier Pardo y Beatriz Yarza
Tras el asesinato del líder separatista sij Hardeep Singh Nijjar, en territorio canadiense de la Columbia Británica este 18 de junio, las relaciones entre Canadá e India se han visto amenazadas.
El ciudadano canadiense de 45 años era una figura de gran influencia del Khalistan Tiger Force (TKL), un grupo cuyo objetivo es la independencia de Khalistan, territorio situado al norte de la propia India donde el sijismo está establecido. El TKL es considerado en India como un grupo terrorista. Es por esto que Nijjar decidió mudarse a Canadá por medio de un pasaporte ilegal en 1997 haciéndose llamar a sí mismo como “Ravi Sharma” y llegando a trabajar como plomero en el país. Al año siguiente intentó conseguir la nacionalidad alegando que fue torturado por la policía india y que si retornaba a su país natal, correría un gran riesgo y peligro. Sin embargo, el intento de conseguir la nacionalidad de esta forma fue un fracaso. El mismo Nijjar consiguió casarse con una mujer de Columbia británica en un matrimonio de conveniencia para conseguir la nacionalidad canadiense, proceso por el cual la conseguiría.
Hasta la actualidad, el gobierno de India ha intentado arrestar a Nijjar por actos terroristas, suceso ocurrido en 2014, en el cual al mismo tiempo, los medios indios expresaban su sospecha hacia el presunto terrorista alegando que entrenaba radicalistas para convertirlos en terroristas en una ciudad al sureste de Vancouver y planeaba un atentado con bomba en el estado de Punjab. Sin embargo, todo fue negado por Nijjar quien siguió siendo acusado por el Gobierno indio por crear un ambiente anárquico e incitar a las personas a rebelarse.

El movimiento también llamado Jalistán empezó a finales de 1980 en el país del sur de Asia. Este exigía un estado independiente en Punjab, donde los sijs son mayoría. El punto más crítico se produjo en 1984 cuando el líder de la insurgencia es asesinado por el ejército Indio y meses después la primera ministra es asesinada por sus guardaespaldas. El movimiento fue paralizado con atentados bomba y asesinatos a los civiles durante diez años, finalmente reprimido por una ofensiva del estado indio en la que murieron los lideres más importantes
La presencia india en Canadá asciende a los 1,4 millones de personas, de las que 700.000 declararon el sijismo como su religión. En los últimos años, India ha presentado numerosas quejas al gobierno de Canadá debido a los sectores activos del sijs, que según afirman intenta revivir la insurgencia, a pesar de que en 2018 Trudeau reforzó que no se defendería a nadie que intentara revivir el movimiento separatista indio.

El 18 de junio de este año, la Real Policía Montada de Canadá (RCPM) recibió un comunicado sobre un tiroteo en Guru Nanak Sikh Gurdwara, un lugar ubicado en Columbia Británica, concretamente en la ciudad de Surrey. Según la información recogida, este lugar es conocido por el culto al sij, religión que numerosos indios como Nijjar seguían y practicaban activamente.
Al llegar a la escena, la misma policía encontró el cuerpo fallecido del nacido en India con múltiples heridas de bala en su cuerpo. Los testigos policiales declararon haber visto dos sospechosos huyendo que fueron descritos como “corpulentos” y que además tenían las caras cubiertas, por lo que le fue imposible a la policía en el momento encontrar a los culpables del delito. Posteriormente, las autoridades mencionaron la posibilidad de una tercera persona implicada. Sin embargo, esto no fue concretado y nadie fue arrestado.
Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá anunció el lunes 18 de septiembre la posible relación de agentes del gobierno indio con el asesinato de este activista. La respuesta proveniente de Nueva Delhi no tardó en hacerse pública, negando la implicación del gobierno asiático y expulsando a un alto cargo diplomático canadiense, además de acusar a Canadá de albergar a terroristas y de no tomar acción contra los extremistas.
Ante esta situación, ambos países han tomado importantes medidas. India ha suspendido la emisión de nuevas visas a ciudadanos canadienses y ambos países han expulsado a altos cargos diplomáticos.
Siendo India, la que le ha pedido a Canadá retirar a 41 de sus 62 diplomáticos que se encuentran en el país asiático, amenazando con la inmunidad de estos si no se van antes del 10 de octubre. Sin embargo, ese mismo mes de septiembre el ministerio indio de asuntos exteriores ya había hablado de reducir el número de diplomáticos en suelo indio, pues este solo contaba con 21 diplomáticos en Canadá, lo que se consideró una referencia a querer igualar las cifras.
Los dos países, a principios de año anunciaron un posible acuerdo comercial para finales de 2023, pero tras este suceso estas reuniones han sido paradas. Canadá no se ha pronunciado mucho al respecto y en cambio india citó “ciertos desarrollos políticos”.
Este conflicto se hace notar por la gran falta de apoyo por parte de los aliados canadienses, a estos se incluyen Estados Unidos, Reino Unido, Australia, y Nueva Zelanda; los cuales pertenecen a la alianza “five eyes”. Estos países han ofrecido su ayuda para realizar investigaciones, ya que ninguno se ha puesto del lado de las acusaciones de Canadá a India.
Debido a que varios de estos países aliados de Canadá buscan forjar lazos con India no les interesa participar en este enfrentamiento de gran tensión.
A la espera de una solución del conflicto para los dos territorios, todavía no se sabe quien liderara la investigación de este asesinato.


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